ARQUITECTURA DE SUCRE

Sucre sigue el plano de damero, común en las ciudades coloniales, con una red de plazoletas, jardines y parques que otorgan gran armonía al conjunto urbano. Es una de las ciudades de arquitectura hispánica mejor conservada en América, con calles empedradas, fuentes labradas en granito, iglesias antiguas, casas techadas con tejas de barro cocido espolvoreadas con cal y con paredes blancas, características del diseño colonial.

A fines del siglo XVIII y a principios del siglo XIX la ciudad de Sucre sufre una transformación en su arquitectura debido al auge de la minería. Estos elementos se mantienen hasta la fecha y representan la imagen característica de la ciudad.

Es abundante la arquitectura religiosa, destacándose la iglesia de San Lázaro, la más antigua, construida en 1544; la iglesia la Merced, que cuenta con una hermosa capilla; el convento de San Francisco Javier, y la Catedral, cuya construcción comenzó en 1571 y finalizó un siglo más tarde, donde resalta su bella fachada barroca. El Convento de La Recoleta es otro de los edificios más notables de la ciudad.

En la arquitectura civil se destacan el hospital (1554), el Arzobispado de La Plata (hoy de Chuquisaca), la Universidad de San Francisco Javier de Chuquisaca (1624), la Corte Suprema de Justicia. Además, durante la colonia, Sucre fue sede de la Audiencia de Charcas, la Casa de Gobierno (hasta fines del siglo XIX) y la Casa de la Libertad (donde se reunió el primer Congreso Constituyente de la Nación y se firmó el Acta de la Independencia). También se puede visitar la Biblioteca Nacional, que conserva más de 100.000 piezas impresas desde 1493, así como muchos otros edificios, los diversos archivos y testimonios históricos. En la Casa de la Libertad, palacete adyacente a la Prefectura, se conserva la primera bandera argentina.

Actualmente la ciudad ve un cambio muy importante en la arquitectura, la aparición de nuevas construcciones modernas, edificios muy altos, más que todo se puede ver el crecimiento inmobiliario y el auge de las inversiones provenientes de mineros potosinos lo que le han dado a la capital del Estado plurinacional un avance en su desarrollo el cual había sido postergado por varios años, un crecimiento a la par de las ciudades del eje central. Pero más que todo se puede ver una ciudad que está cambiando continuamente.

Patrimonio de la Humanidad

El urbanismo colonial y la arquitectura Republicana que caracterizan Sucre le valen el título de “Patrimonio Cultural de la Humanidad”, otorgado en 1991 por la UNESCO. Es la segunda ciudad en Bolivia que recibe esta distincción después de Potosí (1987). Este hecho propicia la creación del Plan de Rehabilitación de las Áreas Históricas de Sucre (PRAHS, 1995), institución local encargada de la gestión del centro histórico, en colaboración con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Se potencia el segmento productivo del turismo cultural y se perfila la idea de un nuevo eje turístico entre Sucre y Potosí como iniciativa mancomunada de desarrollo regional.

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